· por Juan Ramírez
Cómo empezó todo
Creo recordar (sí, ahora digo esto continuamente) estar con Blanca en nuestro piso de Ronda y comenzar a tener dolores de cabeza extraños. Era diciembre de 2019. Como ella es pediatra (y médico, obviamente), siempre le consulto cuando tengo problemas médicos. Por lo que recuerdo, mis dolores de cabeza tenían estas características inusuales: no eran tan fuertes en reposo (de hecho, creo que no tenía ningún dolor en reposo), pero había gestos especiales donde estos dolores aparecían: estas situaciones se llaman maniobras de Valsalva (o simplemente valsalvas) en honor a un anatomista italiano llamado Antonio Maria Valsalva, que describió estas técnicas que, cuando se hacen intencionadamente, pueden usarse para liberar presión pulmonar. De todos modos, hay situaciones donde la gente hace valsalvas sin querer. Por ejemplo, estornudar es una valsalva involuntaria: primero tomas aire, luego cierras la vía respiratoria (aunque sea un instante), y después expulsas el aire acumulado (normalmente con algo más) al exterior. Justo antes de expulsar el aire, la presión en los pulmones aumenta mucho, y por eso normalmente expulsas mocos al estornudar. Un ejemplo de valsalva intencionada sería ir al baño y hacer fuerza para defecar. Igual que la presión en los pulmones aumenta, en esos momentos también aumenta en otras partes del cuerpo, como el cerebro.
Como digo, recuerdo que en esos días tenía ese tipo de dolores de cabeza cuyo dolor no era constante, solo en los momentos en que hacía valsalvas (intencionados o no). Sin embargo, en esos momentos (quizá milisegundos) el dolor era muy fuerte. Recuerdo que le pregunté a mi mujer por esos dolores y me dijo que consultaría en el hospital porque quizá era conveniente que me hiciesen una resonancia magnética. Semanas después fui al hospital donde trabaja mi mujer para hacerme esa resonancia. No estoy seguro si lo que recuerdo es de ese día exacto o lo mezclo con otra resonancia posterior (me hicieron varias durante el proceso), pero sí que, tras terminar la resonancia, cuando me vestí y salí de la sala, mi mujer estaba allí porque el técnico la había avisado; y nos dijo lo que debía operarme urgentemente para quitar eso que había encontrado (un tumor cerebral), porque estaba comprimiendo el líquido cefalorraquídeo en mi cabeza, así que esperar no era una opción. Esa misma tarde, me trasladaron en ambulancia al Hospital Regional de Málaga (antes Carlos Haya).